nav-left cat-right
cat-right

El Arcángel del Genal, de Arturo Reque Cereijo

Transcurre la primera mitad del siglo XVIII, un fraile franciscano regresa a España. Vuelve de una larga estancia en una Misión en el altiplano boliviano; hasta aquí todo normal, o por lo menos eso sería lo lógico, pero, nada más lejos de la realidad; el fraile no viene solo, trae consigo guardado en un rústico carcaj, un lienzo con la figura de un extraño ser celestial y con él, el enigmático encargo de su amigo y maestro pintor. Un encargo aparentemente simple y sencillo, pero eso sí, sólo en apariencias.

Cumplir su cometido, será una ardua tarea, una carrera llena de obstáculos, muy difíciles de superar.

Poco después de arribar a tierra, su vida cambia dando un giro de 180 grados que le marcará hasta el día de su muerte; un nuevo destino le será asignado, aún en contra de su voluntad, pues, un superior que indignado por las innovadoras ideas que éste trae de ultramar, considerando que rozan la herejía, decide relegarlo como capellán a una iglesia de un recóndito lugar de la Serranía de Ronda, en el Valle del Genal, en las inmediaciones de la Villa de Júzcar.

El fraile llamado Cristóbal de Campillos, acepta con resignación el castigo, más no desiste en su empeño; cumplir con la palabra que en Potosí dio días antes de zarpar.

Finales del Siglo XX; Martín Flambert, hombre de negocios suizo; viaja a Bolivia, debe cerrar un importante contrato en la Paz y quiere aprovechar su estancia para visitar una iglesia del altiplano, en la cual hay una importante colección de pintura colonial, de la época del virreinato. La hija de su nuevo socio (y futura esposa), se presta “acompañarle”, pero le lleva a un lugar distinto, donde le mostrará una cuadro con una extraña figura celestial sobre un no menos extraño fondo; un misterioso fondo que también encontrará en otro lienzo que adquiriría en Europa, en el Mercado de las Pulgas (Mercado de arte) y que representa una extraña muñeca renacentista y en cuyo dorso figura una inscripción que le pondrá en el camino para descubrir el misterio del porqué de la similitud entre ambas obras.

Realidad y ficción se mezclan en una historia que transcurre en uno de los primeros paraísos andaluces amenazados de desaparición (El Valle del Genal), en una época histórica bastante desconocida para la inmensa mayoría; los comienzos de la industria siderúrgica en España, con la creación del primer alto horno y la puesta en funcionamiento de la primera fábrica de hoja de lata “Real Fábrica de Hoja de Lata y sus Adherentes de San Miguel”, allá por finales del año 1725.

Una obra amena, llena de multitud de detalles, que mantendrá en un ascua al lector hasta la última página y le trasladará en el tiempo con gran realismo. Soy un buen conocedor de la historia de la “Fábrica” y de sus alrededores que, leyendo esta novela y aún sabiendo que es una ficción, me he preguntado ¿y por qué no realidad? En fin, no es momento de indagar, es mejor dejar que cada uno llegue a sus propias conclusiones.

.

.

Artículo de Daniel del Río González publicado en el número 16 de la revista La Serranía en mayo-junio de 2002.

 © Editorial La Serranía, S.L. Prohibida la reproducción de textos y fotografías sin autorización previa y por escrito. Todos los derechos reservados.

banner ad


Deja un comentario

Límite de tiempo se agote. Por favor, recargar el CAPTCHA por favor.